Demasiadas vueltas se están dando ultimamente con cifras, IBI, supuestos privilegios, etc... Creo que quedan claras las posiciones de la gente de arriba y, sobre todo, las intenciones de quienes quieren enfrentar a la sociedad contra los de siempre reforzando e induciendo a más prejuicios (una mentira dicha mil veces...), generando aún más hostilidades. Profetizo, aunque no me guste demasiado, que de seguir así, a alguien se le irá la cabeza y de la violencia verbal pasaremos a... lo que Dios quiera y permita. Mientras, los que desde su pulpito nos llaman "cristofascistas" (es casí gracioso, como broma, pero aquel tipo lo dice en serio, y por eso ni me molesto en enlazar algo suyo...) mirarán para otro lado... O quizá no...
No es el tema del que quería hablar, pero me apetecia introdudicir el post con eso.
Es fea costumbre juzgar el funcionamiento de algo solo por los números "brutos", pero me temo que está ciertamente arraigado en ciertas partes de la Iglesia: ¿Funciona bien una linea pastoral, una parroquia, etcetera, por que vaya mucha gente? No parece mala señal, pero partir de ahí es temerario.
El que tiene "buenos números" puede caer en la tentación de solo buscar mantenerlos (y no afianzarlos), lo que se suele traducir en relajar lo que verdaderamente compromete: el encuentro con Dios con cada uno y la libertad de elección por el que nos ha elegido, a la vez de la vida en comunidad en la que compartimos ese mismo encuentro, en torno a la oración y los sacramentos. Importa poco cualquier cosa que se haga si esto no está afianzado. Ademas, el marketing no ayuda mucho, a la vista del Evangelio está: ¿fué buena estrategia coger 12 apostoles poco doctos? Dios sabe más que nosotros...
Y por otro lado, somos personas, no números. Si lo basamos en un número, la gente se vacia, ya que se vuelve instrumento para que ese número aumente. La semilla no da fruto estando recién plantada. Ademas, la Nueva Evangelización comienza con aceptar que demasiada gente en este país está cansada de "oir lo que nunca ha escuchado" (no paro de citar a Chesterton, jejeje). Demasiada gente se ha quedado con una idea muy básica y pobre del cristianismo: hay que ser bueno como Jesus, no robar ni matar (como prebendas "aceptables" para la gente que, están lejos de profundizar que propone la Iglesia para vivir otros temas importantes como la afectividad, la sexualidad, la caridad, y un larguisimo etcetera)... Esa idea básica no compromete para cumplir siquiera el precepto eucarístico, ademas, ¡hay gente buena que nunca pisa la Iglesia! Demasiado jóvenes, buscando saciar la busqueda natural de sentido y trascendencia para su vida, la malencuentran, a veces en sitios peligrosos (más info aqui). Quitar el sentido sagrado a la liturgia o a la vida cristiana no lo hará ni más entendible, ni más atractiva, a la vez que formar cristianos con criterio no será un riesgo si están arraigados en Cristo, que nos quiere libres y bien formados, con la fe que surge ni más ni menos, que de profesar que Es es Dios y nos ha redimido, y que merece dar la vida en El y por El, dando un si como María.
lunes, 4 de junio de 2012
sábado, 19 de mayo de 2012
Voluntad de fuego
¡Cúanto tiempo sin escribir por aqui! Reconozco que, a punto de empezar otra época de examenes, no es el mejor momento, pero no importa, tal vez lo que quisiera haber escrito no mereciera la pena escribirlo tal y como estaba. Al lío.
Cuando empecé el blog, quedó pendiente explicar qué es la "voluntad de fuego". Bueno, es algo que he tomado prestado del manga/anime "Naruto" en la que Konoha, la aldea ninja del protagonista de esta historia, tienen este termino como "actitud cultural", es decir, para ellos la voluntad de fuego es defender lo que ama, de entregar la propia vida por el bien común. Dicho a grandes rasgos, muy grandes diría yo.
En general, la serie me gusta mucho, y este concepto guarda para mi un sentido cristiano muy sugerente: El Sagrado Corazón de Jesús se representa ardiente, pasión ardiente de amor por mi, de un fuego que no quema destructivamente, sino que ilumina y da calor, que mueve. Todavía conservo en mi cuarto un poster de S. Fco. Javier con el pecho en llamas de celo apóstolico. Ese fuego es el que los cristianos tenemos la obligación de pedir a Dios que nos lo aumente, y crecer cada día.
Pero reconozco que ultimamente, por diversas circunstancias, actitudes, miserias, etcetera, mi actitud no ha sido la de una lampara que puede encenderse, sino más bien la de una cerilla, ¿Cual es la diferencia? La cerilla se consume muy rapidamente, aunque es explosiva, acaba rapido y se queda inutil, se deshace. ¡Cúantas veces nos dejamos llevar por una amargura que quema y que deja vacio! La rabía o la queja pueden ayudar a salir al paso en determinadas circunstancias, pero sin la mirada puesta en Dios, sin confianza y sin esperanza... Acaba rápido, porque también la queja es muy cómoda.
El pesimismo es un pecado, el desanimo, la resignación. No es que no se pueda tener un tiempo malo, el problema es cómo lo afrontas. Cómo ya he dicho, la cerilla se apaga muy rapido y puedes dejar un cacho y volverla a encender (y durará menos) o quemarte los dedos...
Hace poco tiempo me sentía un poco así, con un pacto con la dificultad, dejandolo estar, con la bandera blanca en alto... Pero la bandera blanca, pesa mucho más que la Cruz, y ademas no sirve para nada. Sin embargo, Cristo ha tomado esa cruz, y pesa menos. Ahí me dí cuenta de que Chesterton tenía razón (como siempre): "El pesimismo no es cansarse del mal sino del bien"... Collejita y arriba, no se podía seguir así, en otro tiempo, en una situación mucho peor, confié, y gracias a Dios salí adelante.
Por suerte para nosotros, el Evangelio no es un libro de autoayuda, la salvación no es un producto que me haya comprado y que me esté yendo muy bien. Jesucristo esta vivo, sacramentado, esperando acogerme con mi circunstancia, saliendo a mi encuentro, pese a mi miseria, y que le siga, que confíe, que me ha puesto una novia que no merezco y unos grandes amigos que están ahí cuando les necesito, la Iglesia es mi familia, y me sostiene cuando caigo.
Mi testimonio es ese, que la voluntad de fuego, no depende solo de uno mismo, también Dios deja que nos sostengamos por medio de El, que actúa en otros. Me recuerda a este "opening", lo describe perfectamente...
Cuando empecé el blog, quedó pendiente explicar qué es la "voluntad de fuego". Bueno, es algo que he tomado prestado del manga/anime "Naruto" en la que Konoha, la aldea ninja del protagonista de esta historia, tienen este termino como "actitud cultural", es decir, para ellos la voluntad de fuego es defender lo que ama, de entregar la propia vida por el bien común. Dicho a grandes rasgos, muy grandes diría yo.
En general, la serie me gusta mucho, y este concepto guarda para mi un sentido cristiano muy sugerente: El Sagrado Corazón de Jesús se representa ardiente, pasión ardiente de amor por mi, de un fuego que no quema destructivamente, sino que ilumina y da calor, que mueve. Todavía conservo en mi cuarto un poster de S. Fco. Javier con el pecho en llamas de celo apóstolico. Ese fuego es el que los cristianos tenemos la obligación de pedir a Dios que nos lo aumente, y crecer cada día.
Pero reconozco que ultimamente, por diversas circunstancias, actitudes, miserias, etcetera, mi actitud no ha sido la de una lampara que puede encenderse, sino más bien la de una cerilla, ¿Cual es la diferencia? La cerilla se consume muy rapidamente, aunque es explosiva, acaba rapido y se queda inutil, se deshace. ¡Cúantas veces nos dejamos llevar por una amargura que quema y que deja vacio! La rabía o la queja pueden ayudar a salir al paso en determinadas circunstancias, pero sin la mirada puesta en Dios, sin confianza y sin esperanza... Acaba rápido, porque también la queja es muy cómoda.
El pesimismo es un pecado, el desanimo, la resignación. No es que no se pueda tener un tiempo malo, el problema es cómo lo afrontas. Cómo ya he dicho, la cerilla se apaga muy rapido y puedes dejar un cacho y volverla a encender (y durará menos) o quemarte los dedos...
Hace poco tiempo me sentía un poco así, con un pacto con la dificultad, dejandolo estar, con la bandera blanca en alto... Pero la bandera blanca, pesa mucho más que la Cruz, y ademas no sirve para nada. Sin embargo, Cristo ha tomado esa cruz, y pesa menos. Ahí me dí cuenta de que Chesterton tenía razón (como siempre): "El pesimismo no es cansarse del mal sino del bien"... Collejita y arriba, no se podía seguir así, en otro tiempo, en una situación mucho peor, confié, y gracias a Dios salí adelante.
Por suerte para nosotros, el Evangelio no es un libro de autoayuda, la salvación no es un producto que me haya comprado y que me esté yendo muy bien. Jesucristo esta vivo, sacramentado, esperando acogerme con mi circunstancia, saliendo a mi encuentro, pese a mi miseria, y que le siga, que confíe, que me ha puesto una novia que no merezco y unos grandes amigos que están ahí cuando les necesito, la Iglesia es mi familia, y me sostiene cuando caigo.
Mi testimonio es ese, que la voluntad de fuego, no depende solo de uno mismo, también Dios deja que nos sostengamos por medio de El, que actúa en otros. Me recuerda a este "opening", lo describe perfectamente...
lunes, 23 de enero de 2012
"Se le echaban encima para tocarlo"
Tengo un amigo que me volvería a recordar lo de la procrastinación, sabiendo que, en medio de examenes, quizá no debería andar escribiendo, retomando un blog que desde septiembre no recibía noticias mías, con la de cosas que han pasado, tanto en el mundo como en mis entornos más cercanos, o en mi mismo. No es el mejor momento por los examenes, pero necesito escribirlos.
El otro día publiqué un tweet: "A Jesús se le echaban encima para tocarlo... Hoy en día que poca gente veo en las primeras filas durante la Eucaristía..." a razón del Evangelio de ese día. Fué lo primero que pensé al ver una realidad física por ejemplo en mi parroquia, y seguro que en tantas y tantas más. Si me pongo analítico, a lo mejor no dejo de escribir sobre ello en toda la tarde, solo diré que entiendo que la gente se acostumbre pronto a un lugar desde el que asistir a misa o a la adoración del Santisimo, etc...
Lo entiendo, pero también entiendo que hay sitios mejores, desde donde vivir los Sacramentos, desde donde acercarte a Jesús, y a la vez, creo que todos, en mayor o menor medida, estamos dispuestos a arrimarnos al mejor olmo, a buscar un lugar o estar junto a quien saque lo mejor de nosotros mismos. Ya no es un sitio en misa, es una posición en la vida, frente a la Vida.
Me acuso: soy un mediocre. Si. Que ahora me entren prisas por estudiar no es porque quiera sacar un 10 en el examen de mañana, es que directamente quiero aprobar y no he encontrado/buscado el mejor momento para estudiar antes. Pereza, otras tantas cosas... Ahora da igual. Pero si, soy mediocre, y a lo mejor lo suficientemente humilde para reconocerlo, pero más mediocre que humilde para seguir siendolo...
Por eso, como esos que se agolpaban para estar cerca de Jesús, necesito estar cerca de un entorno que me exija, en mi facultad siempre me he rodeado de compañer@s inteligentes, por poner un ejemplo, y conozco tanta gente tan valida y de la que uno no para de decir "de mayor quiero ser como tu".
Vale, pero, me quedan unos pocos meses para cumplir 25 años, la admiración por los amigos está bien, pero no basta. Cada día quiero dar un paso más, en mi carrera. Y también en mi vida de fe.
Quizá sea menos flexible con la mediocridad de mi entorno cuando la encuentro, pero es lógico por otro lado, si uno en momentos concretos o de forma más o menos continua a veces se queda en "pause" con la fe, con la esperanza o con la caridad. La mediocridad es un virus. No es que te guste lo malo, es que te conformas con lo normal, y al final no das pasos, ("Virgencita, que me quede como estoy"), y al final, lo que antes era bueno, ahora es insuficiente...
El que ama a su projimo busca su bien, aunque a veces tenga que espabilarle, aunque tenga que exigirle... Hoy no sé si me explico mal, supongo que lo entendeis.

Por eso, hoy solo veo claro que en medio de momentos así, solo queda hacer lo que la hemorroisa, y permanecer lo más cerca posible de El, tocarle y abrazarse. Huir de la desesperanza y caminar.
"Guarda m
i fe del enemigo
(tantos me dicen que estas muerto).
Tu que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmingo".
El otro día publiqué un tweet: "A Jesús se le echaban encima para tocarlo... Hoy en día que poca gente veo en las primeras filas durante la Eucaristía..." a razón del Evangelio de ese día. Fué lo primero que pensé al ver una realidad física por ejemplo en mi parroquia, y seguro que en tantas y tantas más. Si me pongo analítico, a lo mejor no dejo de escribir sobre ello en toda la tarde, solo diré que entiendo que la gente se acostumbre pronto a un lugar desde el que asistir a misa o a la adoración del Santisimo, etc...
Lo entiendo, pero también entiendo que hay sitios mejores, desde donde vivir los Sacramentos, desde donde acercarte a Jesús, y a la vez, creo que todos, en mayor o menor medida, estamos dispuestos a arrimarnos al mejor olmo, a buscar un lugar o estar junto a quien saque lo mejor de nosotros mismos. Ya no es un sitio en misa, es una posición en la vida, frente a la Vida.
Me acuso: soy un mediocre. Si. Que ahora me entren prisas por estudiar no es porque quiera sacar un 10 en el examen de mañana, es que directamente quiero aprobar y no he encontrado/buscado el mejor momento para estudiar antes. Pereza, otras tantas cosas... Ahora da igual. Pero si, soy mediocre, y a lo mejor lo suficientemente humilde para reconocerlo, pero más mediocre que humilde para seguir siendolo...
Por eso, como esos que se agolpaban para estar cerca de Jesús, necesito estar cerca de un entorno que me exija, en mi facultad siempre me he rodeado de compañer@s inteligentes, por poner un ejemplo, y conozco tanta gente tan valida y de la que uno no para de decir "de mayor quiero ser como tu".
Vale, pero, me quedan unos pocos meses para cumplir 25 años, la admiración por los amigos está bien, pero no basta. Cada día quiero dar un paso más, en mi carrera. Y también en mi vida de fe.
Quizá sea menos flexible con la mediocridad de mi entorno cuando la encuentro, pero es lógico por otro lado, si uno en momentos concretos o de forma más o menos continua a veces se queda en "pause" con la fe, con la esperanza o con la caridad. La mediocridad es un virus. No es que te guste lo malo, es que te conformas con lo normal, y al final no das pasos, ("Virgencita, que me quede como estoy"), y al final, lo que antes era bueno, ahora es insuficiente...
El que ama a su projimo busca su bien, aunque a veces tenga que espabilarle, aunque tenga que exigirle... Hoy no sé si me explico mal, supongo que lo entendeis.

Por eso, hoy solo veo claro que en medio de momentos así, solo queda hacer lo que la hemorroisa, y permanecer lo más cerca posible de El, tocarle y abrazarse. Huir de la desesperanza y caminar.
"Guarda m
i fe del enemigo(tantos me dicen que estas muerto).
Tu que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmingo".
viernes, 9 de septiembre de 2011
Por sus frutos los conocereis
¡Parece mentira que la JMJ, aquello que tanto hemos preparado y esperado, haya terminado!
Algunos todavía andarán recogiendo material logístico, otros siguen recopilando fotos, las bellas palabras del Papa, videos llenos de imagenes, música, y así un largo etcetera (que por cierto, viene de la expresión latina et caetera, que me acabo de enterar). Por supuesto, no puede faltar dar Gracias a Dios
Pero, ¿eso es todo?
Si, y no... Me explico. No, por que quedan grandes y no siempre tan visibles frutos de fe, esperanza y caridad de tanta gente que, o bien se ha encontrado con Cristo por primera vez, o ha reafirmado esa fe que antes le costaba reconocer como aquello que da sentido a su vida. También se pueden encontrar frutos de vocaciones, compromisos de servicio a la Iglesia y al mundo... Todo esto que intuimos, no podemos recogerlo y guardarlo, pues para empezar, cuantificarlo es imposible y para terminar, el tiempo de la siega, solo lo conoce Dios.
Los frutos de esta JMJ son para el mundo, han surgido del árbol del cruz de Cristo y pueden ser tomados para alimentar una esperanza real, un amor vivo por cada una de las personas desde una fe enraizada en la fe del sucesor de Pedro.
La imagen del árbol n
o puede ser más significativa: El árbol del escenario de Cuatro vientos, la palabra "Arraigados" del lema de la Jornada, y la inmovilidad (como si de un árbol se tratase) del Papa y de todos los jovenes, ante la tempestad de la Vigilia del sabado, pues el Señor, que quería que no nos faltase de nada, nos mandó una lluvia que regase y bendijese todo aquel bosque, para mostrar que, a su lado y unidos a la Iglesia, no podemos temer ni al mundo, ni al futuro, ni a nuestra debilidad.
Y es que aquella semana fué un no tan pequeño laboratorio, donde comprobamos cuales son los frutos del perdón, de la esperanza, y cuales son los del odio y el prejuicio, siempre irracional, pero a lo que solo nos es lícito responder como amor y paciencia, también ofreciendo un dialogo fraternal y racional.
No, no es cuestión de que nos dejen en paz, que nos respeten y punto, sino que conozcan nuestro testimonio real, personal, de verdad (de la Verdad, que es Cristo).
A fin de cuentas, nuestros frutos (nosotros mismos, nuestra Vida) están para alimentar a otros.
Algunos todavía andarán recogiendo material logístico, otros siguen recopilando fotos, las bellas palabras del Papa, videos llenos de imagenes, música, y así un largo etcetera (que por cierto, viene de la expresión latina et caetera, que me acabo de enterar). Por supuesto, no puede faltar dar Gracias a Dios
Pero, ¿eso es todo?
Si, y no... Me explico. No, por que quedan grandes y no siempre tan visibles frutos de fe, esperanza y caridad de tanta gente que, o bien se ha encontrado con Cristo por primera vez, o ha reafirmado esa fe que antes le costaba reconocer como aquello que da sentido a su vida. También se pueden encontrar frutos de vocaciones, compromisos de servicio a la Iglesia y al mundo... Todo esto que intuimos, no podemos recogerlo y guardarlo, pues para empezar, cuantificarlo es imposible y para terminar, el tiempo de la siega, solo lo conoce Dios.
Los frutos de esta JMJ son para el mundo, han surgido del árbol del cruz de Cristo y pueden ser tomados para alimentar una esperanza real, un amor vivo por cada una de las personas desde una fe enraizada en la fe del sucesor de Pedro.
La imagen del árbol n
o puede ser más significativa: El árbol del escenario de Cuatro vientos, la palabra "Arraigados" del lema de la Jornada, y la inmovilidad (como si de un árbol se tratase) del Papa y de todos los jovenes, ante la tempestad de la Vigilia del sabado, pues el Señor, que quería que no nos faltase de nada, nos mandó una lluvia que regase y bendijese todo aquel bosque, para mostrar que, a su lado y unidos a la Iglesia, no podemos temer ni al mundo, ni al futuro, ni a nuestra debilidad.Y es que aquella semana fué un no tan pequeño laboratorio, donde comprobamos cuales son los frutos del perdón, de la esperanza, y cuales son los del odio y el prejuicio, siempre irracional, pero a lo que solo nos es lícito responder como amor y paciencia, también ofreciendo un dialogo fraternal y racional.
No, no es cuestión de que nos dejen en paz, que nos respeten y punto, sino que conozcan nuestro testimonio real, personal, de verdad (de la Verdad, que es Cristo).

A fin de cuentas, nuestros frutos (nosotros mismos, nuestra Vida) están para alimentar a otros.
martes, 7 de junio de 2011
¿Asco de vida?

Asco de vida, o ADV, como queraís llamarla, se trata de un web donde gente anónima confiesa sucesos, situaciones, actitudes, etcetera, que le amargan la existencia, narrada de manera más o menos tragica o más o menos jocosa. Esos comentarios, más que ser objeto de comprensión o ejercicios para la empatia, generalmente lo que provocan son ecos de lo "asquerosa" que es la vida que tenemos...
Podría decirse que es la "demostración" de aquel refran: "Mal de muchos, consuelo de tontos". Curioso, ¿verdad? y lo cierto es que a cualquiera puede enganchar, de hecho es una pagina muy visitada... Sin embargo, ¿triunfaría en algun país pauperrimo, con peores condiciones que las nuestras?
Pues seguramente no. No es que la gente de aquellos paises sean más conformistas (si cabe) que nosotros, o incluso podrían no poder quejarse publicamente. Pero no triunfaría probablemente porque hay gente que valora muchas cosas que aqui francamente damos por obvias, incluso por prescindibles, intoxicados por individualismos, egoismos, consumismos... Eso si. Nos mola quejarnos.
Y mientras, ¿que hacemos los cristianos? Pues también podríamos tirarnos el dia quejandonos: de que nos persiguen, nos insultan hacen leyes contra esto o lo otro, y tal y cual
, etc... Bien, pregunta: ¿No nos lo advirtió el propio Cristo? Y otra: ¿Sirve de algo? Es verdad que tenemos motivos de sobra para levantar la voz legitimamente contra algo con lo que no estamos de acuerdo, pero no puede ser lo unico que hagamos. Tenemos motivos para la queja, pero por encima, tenemos un Motivo para la Alegría: La Resurrección de Cristo, la Vida que nos ha regalado, encarnandose.¿No es motivo para dar Gracias? Pues si, por eso iniciativas como acampadadios son tan necesarias, y no solo porque expresan un agradecimiento a Dios concreto, sino que son a la vez un testimonio al mundo del Amor de Dios (a fin de cuentas, la queja es necesaria, pero el anuncio del Evangelio es obligatorio, nace del corazón amado y redimido).
Por eso, nuestra vida, sea como sea, no puede ser un asco, sino un continuo "Gracias Padre", día tras día, porque El nos ha dado a su Hijo, que acampa para regalarnos una Vida en abundancia.
martes, 26 de abril de 2011
"Alegraos"
Despues de suceder las distintas apariciones del Resucitado, aparte de la alegría, de las lagrimas y de tantas emociones que podemos intuir (o experimentar), hay algo en común que tienen todos los que le vieron: el testimonio a los demas discipulos.
Este es el tiempo de Pascua, el tiempo de felicitar la pascua, con un SMS, con un abrazo, alguna llamada, o la publicación en redes sociales de alguna frase propia o sacada de la Sagrada Escritura.
Es el tiempo perfecto: aún los apostoles andan atonitos con lo vivido estos dias y, unos a otros, van comunicandose el hecho extraordinario de la Resurrección de Cristo. Todavía andan un poco temerosos de los fariseos (y estos también al ver el sepulcro vacio), esperan una señal de Jesus, y el envio del Paraclito.
He aqui el asunto. Nosotros, que hemos vivido con mayor o menor intensidad estos dias de Gracia, debemos comunicar la alegría de Cristo resucitado a nuestros hermanos en la fe. Para que vivamos estos dias en comunión con toda la Iglesia y con los santos, como hace unos 2000 años, con María, los discipulos, encerrados, cuando recibieron el Espiritu Santo, y salieron al mundo a prenderle con el fuego de Cristo, , fuego que ama, que perdona, que muere en la Cruz y que Resucita, fuego que abrasa el corazón del hombre que desea tener una vida plena, y al que le es anunciado el Evangelio.
¡Cristo ha resucitado!
Este es el tiempo de Pascua, el tiempo de felicitar la pascua, con un SMS, con un abrazo, alguna llamada, o la publicación en redes sociales de alguna frase propia o sacada de la Sagrada Escritura.
Es el tiempo perfecto: aún los apostoles andan atonitos con lo vivido estos dias y, unos a otros, van comunicandose el hecho extraordinario de la Resurrección de Cristo. Todavía andan un poco temerosos de los fariseos (y estos también al ver el sepulcro vacio), esperan una señal de Jesus, y el envio del Paraclito.
He aqui el asunto. Nosotros, que hemos vivido con mayor o menor intensidad estos dias de Gracia, debemos comunicar la alegría de Cristo resucitado a nuestros hermanos en la fe. Para que vivamos estos dias en comunión con toda la Iglesia y con los santos, como hace unos 2000 años, con María, los discipulos, encerrados, cuando recibieron el Espiritu Santo, y salieron al mundo a prenderle con el fuego de Cristo, , fuego que ama, que perdona, que muere en la Cruz y que Resucita, fuego que abrasa el corazón del hombre que desea tener una vida plena, y al que le es anunciado el Evangelio.
¡Cristo ha resucitado!
sábado, 23 de abril de 2011
Todas las cosas nuevas
Las mañanas de los sabados suelen darme cierta pereza. Primero está la pereza de levantarse, cosa que a veces es dificil si la noche anterior se ha salido. Luego viene el ver el cuarto un poco caotico, más si cabe cuando la semana ha sido intensa y no se ha tenido el justo tiempo para adecentarla un poco: colocar la ropa, las pilas de libros, ventilarla, barrerla y fregarla, en fin, esas cosas. Despues, o entre medias, vienen las cosas que no se han hecho durante la semana, como en este caso un trabajo de Hªde Psicología, el cual ocupa ya gran parte de la mañana, y me deja ahora mismo en un breve descanso para escribir...
Parece un sabado matinal más... y sin embargo no lo es... Porque Cristo lo hace tod
o Nuevo.
Supongo que me llevará tiempo, como todo, comprender el misterio de estas palabras que, en la peli de Gibson dice Jesus a su madre... "¿ves Madre? Yo hago nuevas todas las cosas"...
Imposible me resulta no emocionarme con esas escena... más si cabe desde que mi madre nació a la Vida eterna.
No era la escena lo que quería comentar, ya que me deja sin palabras. Sino lo que, desde mi escritorio, con el cuarto medio arreglado, en pijama, y con un trabajo a medio hacer, surge en mi alma, y no es más que el acercamiento al misterio de la redención, a la muerte de Cristo, que en verdad hace nuevas todas las cosas, aunque está mañana todo parezca igual...
Todo tiene sentido, desde el silencio del sepulcro, desde el cual contemplar nuestra propia vida, sepultados nuestros pecados...
Hasta la noche, noche iluminada, noche distinta a todas las demas noches... De verdad que uno valora mucho más la noche de Pascua, cuando tiene que contemplarla desde el trabajo... No se lo que me espera, si una noche en el camión, de calle en calle, recogiendo basura, o una noche de cierto paralisis, debidamente aprovechada... Sea como sea, mi corazón andará contemplando el fuego del Cirio Pascual, de Cristo que resucita, para dar plenitud a nuestra vida, a está vida, con sus sabados como el de hoy...
Nuevos Sabados.
Parece un sabado matinal más... y sin embargo no lo es... Porque Cristo lo hace tod
o Nuevo.Supongo que me llevará tiempo, como todo, comprender el misterio de estas palabras que, en la peli de Gibson dice Jesus a su madre... "¿ves Madre? Yo hago nuevas todas las cosas"...
Imposible me resulta no emocionarme con esas escena... más si cabe desde que mi madre nació a la Vida eterna.
No era la escena lo que quería comentar, ya que me deja sin palabras. Sino lo que, desde mi escritorio, con el cuarto medio arreglado, en pijama, y con un trabajo a medio hacer, surge en mi alma, y no es más que el acercamiento al misterio de la redención, a la muerte de Cristo, que en verdad hace nuevas todas las cosas, aunque está mañana todo parezca igual...
Todo tiene sentido, desde el silencio del sepulcro, desde el cual contemplar nuestra propia vida, sepultados nuestros pecados...
Hasta la noche, noche iluminada, noche distinta a todas las demas noches... De verdad que uno valora mucho más la noche de Pascua, cuando tiene que contemplarla desde el trabajo... No se lo que me espera, si una noche en el camión, de calle en calle, recogiendo basura, o una noche de cierto paralisis, debidamente aprovechada... Sea como sea, mi corazón andará contemplando el fuego del Cirio Pascual, de Cristo que resucita, para dar plenitud a nuestra vida, a está vida, con sus sabados como el de hoy...
Nuevos Sabados.
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